La ilusión de la mente, gestiona la Competición
- Admin
- 27 ene
- 2 Min. de lectura
Misma Arma, Mismo Blanco: El Factor Variable eres Tú

A menudo escuchamos a deportistas decir que "la competición les ha superado". Pero, si nos detenemos a analizarlo con frialdad, ¿qué es lo que realmente ha cambiado?
La realidad objetiva vs. La realidad pensada En la galería de tiro de una competición, los elementos físicos son idénticos a los de cualquier entrenamiento:
El blanco tiene el mismo diámetro y está a la misma distancia.
Tu arma tiene el mismo peso, el mismo disparador y la misma precisión.
Tu cuerpo tiene la misma memoria muscular y técnica que ayer.
Entonces, ¿por qué los resultados varían? El problema no es la competición, sino cómo la entendemos. La competición no es un ente externo que nos ataca; es simplemente un escenario donde aplicamos lo que sabemos. Lo único que realmente cambia entre un entrenamiento y una final es el flujo de tus pensamientos.
La trampa del "Sobre-Tiro" Cuando entendemos la competición como una amenaza o una presión añadida, nuestra mente intenta "ayudarnos" pensando de más. Empezamos a analizar cada milímetro del movimiento, a anticipar el resultado o a dudar de la técnica. Esto es lo que llamamos mala gestión de la preparación mental: estamos intentando controlar conscientemente procesos que ya tenemos automatizados.
Claves para una mejor 'digestión' competitiva:
Neutralidad del escenario: Recuerda que el diez es el mismo aquí que en tu club habitual. No le des a la competición el poder de cambiar tu técnica.
Gestión de pensamientos: No intentes no pensar (es imposible). Intenta pensar en la tarea, no en la consecuencia. Sustituye el "tengo que ganar" por "voy a centrarme en mi respiración y en la salida del disparo".
Preparación mental: Al igual que revisas tu equipo antes de salir, debes revisar tu diálogo interno. Si piensas diferente, disparas diferente.
En definitiva, no disparamos contra un rival ni contra una marca; disparamos contra nuestra propia percepción de la realidad. Domina tu pensamiento y el blanco volverá a ser, simplemente, un papel a la distancia de siempre.




Comentarios